 El puerto de Manta mueve en promedio unos 300 barcos industriales y 3.000 fibras artesanales. La actividad atrae a los turistas extranjeros.
Con las mejores plantas industriales de atún y la facilidad de acceso a su puerto marítimo, Manta se convierte en el motor de la industria pesquera que incluye la captura (artesanal e industrial), procesamiento y exportación. Toda la operación se concentra en las instalaciones de la Autoridad Portuaria de Manta, donde las embarcaciones llegan con sus capturas para su faena industrial como el atún en conserva, filetes, sardinas en conserva, harina de pescado, pescado congelado y demás. Solo la pesca de Manta tiene un aporte del 7% del Producto Interno Bruto (indicador que mide toda la producción de un país) y es considerado el sector con mayor potencial. La pesca ocupa el tercer puesto en la generación de divisas por las exportaciones y en la generación de empleos, luego del petróleo y banano.
Todo empezó con las pequeñas caletas de pescadores artesanales que se ubicaban en la explanada de la playa de Tarqui, en las parroquias de San Mateo, Santa Marianita y San Lorenzo para luego ampliar sus negocios e incentivar a las industrias y empresarios.
En la actualidad existen más de 300 barcos industriales con capacidad para más de 2.000 toneladas métricas, así como un promedio de 3.000 fibras artesanales, que unidas a las decenas de barcos camaroneros constituyen la mayor flota pesquera del Ecuador. Por su industria y su flota, Manta no solo es el puerto pesquero más importante del Pacífico Oriental sino que tiene otras características geográficas que convierten a la ciudad en estratégica para los negocios portuarios, el comercio exterior por vía marítima y aérea y el turismo de trasatlánticos, en una ruta que la mantiene enlazada con puertos de Estados Unidos, Panamá, Perú, Chile y Argentina.
El "boom" de la pesca dio origen a la creación de grandes y modernas empresas y compañías pesqueras nacionales e internacionales. En esa lista está Empesec, Conservas Isabel, Marbelize, Asiservy, Eurofish, entre otras.
Manta posee la mayor flota pesquera del Ecuador y su expansión ha generado la presencia de la banca y las industrias. La pesca se ha constituido en el motor de la actividad productiva, la presencia de grandes embarcaciones industriales y de millares de lanchas artesanales son la base para que la economía del Puerto haya tomado un sitial importante.
La captura del picudo, albacora, pez espada, corvina, atún, pargo dorado, entre otras especies marinas, son las más apetecidas en el mercado internacional. Luigi Benincasa, director de Atunec, dijo a los medios de prensa que la clave del sector pesquero es la diversificación y especialización de productos que requieren los mercados como la salsa de atún, cazuelas, lomos, albondigas y demás.
Una de las empresas que apostó a eso para consolidarse en el mercado externo fue Marbelize, la cuarta exportadora de atún en conservas. Ahora ofrecen cazuela manabita y atún en funda pouch para hoteles, recintos militares y migrantes. Además la industria concentra sus estrategias en mercados nuevos como Reino Unido, Venezuela, Israel, Irán y países del medio oriente.
La última en incursionar en el negocio fue Pespesca que tiene su principal mercado a Venezuela. El 2008 fue un buen año para la pesca de atún donde la captura fue de 566.961 toneladas que representaron un 26 % más que el 2007. La materia prima existe, solo hay que abrir más mercados y el valor agregado es la clave para lograrlo y competir.
Según los registros del Banco Central, en el 2008 se exportaron en conservas y preparaciones de pescado USD 279,3 millones de los cuales USD 109,1 millones fueron a España y USD 78,4 millones a Venezuela. Además se comercializaron USD 483,7 millones en atún y Reino Unido se convirtió en el primer destino con 74,5 millones de dólares. El mercado estadounidense fue relegado al puesto 15 y 5 respectivamente. Entre enero y junio del 2009 las ventas externas de atún en conserva sumaron 162,4 millones de dólares y las que más vendieron fue Empesec, Conservas Isabel, Salica y Marbelize.
Los innumerables recursos del mar han sido la principal fuente de trabajo, de alimentación y el sustento de la riqueza de la ciudad que luego vio llegar, de diferentes partes del mundo, al capital privado para invertir en lo que hoy es la actividad económica más representativa de la provincia: la industria pesquera.
Por eso su producción pesquera es el motor del movimiento comercial, industrial, portuario y turístico y la han consolidado como el nuevo polo de desarrollo del Litoral.
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